Días Soleados

Días soleados. En medio de la situación que atravesamos como venezolanos y ciudadanos de un mundo del cual olvidamos con frecuencia que somos parte, deseamos compartirles desde el corazón de nuestra Organización unas breves líneas.

Primeramente, enviamos a toda nuestra comunidad nuestro decreto de fe y de conciencia por la óptima salud que esperamos siempre nos acompañe.

En esta oportunidad, queremos darle valor a una población importante que, en medio de este evento histórico, eleva algo superior a esto y es, su conciencia.

Nadie quisiera que la conciencia se elevara mediante estas vías, pero, estar entendidos de la realidad que vivimos, es el primer paso para la revisión y remoción de lo ya estéril.

Combatimos un virus que ha traído confusión, oscuridad, miedo, muerte. Pero en su desarrollo, creyendo traer solo destrucción, se alza en paralelo la fuerza del espíritu en cada Alma que arrebata una nueva oportunidad.

Hay unos versos en el libro de Habacuc en la Biblia, que rezan:

«Dios vendrá de Teman, y el Santo desde el monte de Paran. Su gloria cubrió los cielos, y la tierra se llenó de su alabanza. Y el resplandor fue como como la luz; rayos brillantes salían de su mano, y allí estaba escondido su poder. Delante de su rostro iba mortandad, y a sus pies salían carbones encendidos».

Creemos que Dios ha intervenido nuestra tierra y por ello quiero que juntos veamos la grandeza e importancia de ese resplandor, el poder de esa luz que obliga a que todo lo oscuro, oculto y que trae destrucción sea sacado de la sombra y cortado. Esta luz nos impacta para ver la realidad de quienes somos y las acciones que nos deben acompañar.

Compartamos o no el pensamiento que nos debemos a algo superior, a un Dios creador, la verdad es que nuestra esperanza sigue reposando en la fuerza de nuestro interior. En aquello que no vemos pero que día a día nos señala lo correcto, lo honesto, lo justo, lo bueno. Dándonos siempre la oportunidad de elegir.

Estos días soleados nos obsequia la oportunidad a la reflexión, la oportunidad de elegir, la oportunidad de ver la imperiosa necesidad de volvernos luz.

Descubrir el poder de las obras que nos reconcilian con el valor de la humildad, con el perdón, con el respeto, la misericordia y el amor, es descubrir el poder de la luz. ¡Cada vez que des lugar a estas acciones te conviertes en un rayo brillante de luz! ¡Tú te conviertes en un rayo de luz y, en la suma de todos se muestra nuestro poder!

El desarrollo de esta Pandemia ha demostrado la inmensa responsabilidad que tenemos con nuestro entorno, porque tu decisión y la mía puede incidir directa e indirectamente en todos.

Seamos carbones encendidos, mantengamos la llama de nuestra conciencia en acciones que depuren nuestra convivencia. Y que ninguna circunstancia confunda la intervención que Dios hace en estos extraordinarios días de Sol.

Nuestra raza es tan maravillosa y poderosa como su Creador, pero solo gira el curso de la historia cuando se redescubre y manifiesta.

Dios nos siga regalando días soleados.

Francisco Flores Suárez, Presidente FVN

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